Por Federico Vitale
@pruebapiloto_
Nada entre los dos
Juan Taratuto regresa a la comedia romántica después de clásicos como “No sos vos, soy yo”, “Un novio para mi mujer” y “Me casé con un boludo”, con una historia sobre esos vínculos que aparecen cuando la vida ya no encaja del todo. Escrita junto a Matías Scartascini, “Nada entre los dos” propone un relato atravesado por el deseo, las contradicciones y todo aquello que cuesta asumir.
Gael García Bernal y Natalia Oreiro interpretan a dos personas atrapadas en rutinas que dejaron de representarles y que, durante un viaje laboral de apenas 72 horas en México, encuentran en el otro un refugio inesperado. Mientras la empresa para la que trabajan se hunde, entre ellos aparece algo que no estaban buscando, pero que ya no pueden ignorar.
Durante la conferencia de prensa, Peto Menahem definió al film como “una comedia romántica que en el medio madura”, una frase que resume bastante bien el espíritu de la película. Lejos de construir un romance idealizado, la historia se apoya en la incomodidad del deseo y en esos vínculos que aparecen cuando menos se esperan.
Entre playas, charlas nocturnas y una conexión tan intensa como pasajera, el film retrata el encuentro breve y profundamente maduro de dos adultos conscientes de lo que hacen… y de lo que pueden perder. Porque después de ese viaje, difícilmente vuelvan a ser los mismos.
Filmada entre Punta del Este y Montevideo, la nueva coproducción entre Argentina y Uruguay habla más de lo que no se dice que de las certezas, y quizás ahí esté su mayor acierto: en dejar preguntas abiertas mucho después del final.

























