Por Diego Ortiz
Caso archivado es una obra de teatro sobre violencia de género sexual contada a través de varios actores: la víctima, su amiga, el agresor, el poder institucional judicial y las Asociaciones que trabajan para defender los derechos de las mujeres.
Cada uno de los actores interpretan estos roles en diferentes situaciones, la violencia sexual dentro del matrimonio, cuyo consentimiento es invisibilizado por el débito conyugal, la violencia sexual por parte de un conocido (compañero de estudio), la violencia sexual a una mujer en situación de prostitución y la violencia sexual contra los niños, niñas y adolescentes por parte de un pariente cercano ( tío); cuya vulnerabilidad se acentúa por la edad, la cercanía con el agresor, el contexto de violencia padecido, la continuidad de las situaciones de violencia, entre otras cosas.
Este abanico de situaciones hace que la obra amplíe el tema, que los actores jueguen con los personajes y que podamos ver que la violencia sexual no se reduce a un solo supuesto.
La victima es uno de los papeles que interpreta la actriz, una mujer angustiada por lo sucedido, indecisa y desconfiada de las instituciones que en vez de proteger le dieron la espalda, salvo la representante de la asociación quien le aclaró que decida lo que decía va ser su decisión y que va contar con todo su apoyo.
El poder judicial o las instituciones vinculadas a la temática es otro de los protagonistas de esta obra encarnado por un actor (que casualmente también interpreta al que dirige la obra), que pregunta, cuestiona y discrimina. Esto hace pensar en el rol del poder judicial en la investigación, la ponderación del contexto de violencia de género a la hora de resolver y en el archivo apresurado de las actuaciones sin indagar ni valorar los elementos de prueba que tiene a su disposición.
El agresor es otro de los protagonistas, un hombre que justifica constantemente su accionar, niega lo que pasó y encima se enoja como una estrategia de defensa. Una actriz hace de la esposa del agresor defiendo su postura.
La obra no se queda con este tema de gran relevancia sino que interpretan papeles, se cuestionan ellos mismos y nos invita a reflexionar sobre nuestra conducta.
Tres estrellas para esta obra original.
























