Anastasia, el musical: un viaje tiempo atrás
Por Federico Vitale / @pruebapiloto_
Estamos ante uno de los grandes fenómenos de la cartelera porteña. Las comedias musicales suelen ser un género injustamente subestimado, aunque cuentan con un público fiel que año tras año llena las salas para ver grandes espectáculos sobre la calle Corrientes. En los últimos tiempos llegaron títulos importantes, pero muchas veces adaptados con recortes en duración, personajes, cuadros musicales o, incluso, sin banda en vivo.
Por suerte, Anastasia es la excepción.
Con producción general de Raúl S. Algán y dirección de Marcelo Rosa, esta propuesta apuesta por una experiencia cuidada, completa y fiel al material original. Conserva la extensión de la obra, cuenta con música en vivo interpretada por la Orquesta Aeropuertos Argentina bajo la batuta del maestro Néstor Tedesco y suma las proyecciones utilizadas en la puesta neoyorquina a través de tres pantallas led de gran formato que potencian cada escena.
El resultado es un montaje de enorme nivel técnico que no solo impresiona por su despliegue visual, sino que también demuestra el talento local cuando se realizan proyectos de esta magnitud. Por momentos, la sensación es la de estar viendo una producción de estándares internacionales en pleno Buenos Aires.
La historia, inspirada libremente en el mito que rodeó a la Gran Duquesa Anastasia Romanov, encuentra en esta adaptación una variante deslumbrante y emocionalmente efectiva. Es un musical sobre la identidad, la memoria y la búsqueda de un lugar en el mundo, narrado con sensibilidad. Además, se trata de un relato con una larga tradición en la pantalla: tuvo una célebre versión cinematográfica en 1956 protagonizada por Ingrid Bergman -que le valió el Oscar a Mejor Actriz- y volvió a conquistar al público con la película animada de 1997, convertida con el tiempo en un clásico.
Gran parte del mérito recae en un equipo creativo de primer nivel. El trabajo conjunto de escenografía, iluminación, sonido y proyecciones construye una experiencia inmersiva que transporta al espectador a través del tiempo y la emoción. La labor coreográfica de Alejandro Ibarra y un ensamble a la altura completan una puesta que nunca pierde energía ni precisión.
En el reparto, Minerva Casero afronta el enorme desafío de encabezar la obra y sale airosa. Debutando en este género, demuestra sensibilidad, presencia escénica y una voz capaz de responder a las exigencias técnicas y emocionales del papel. Felipe Bou Abdo, incorporado recientemente como Dimitri, logra integrarse con naturalidad a un elenco ya consolidado, aportando carisma y una sólida interpretación vocal.
Pichu Straneo se convierte en una de las grandes revelaciones de la función. Su Vlad conquista al público desde su primera aparición, mientras que Carolina Mainero brilla como la Condesa Lily; ambos se adueñan de algunos de los mejores momentos. También merece destacarse Agustín Iannone, imponente como Gleb, tanto desde lo actoral como desde lo vocal, y Andrea Mango, quien se despidió del rol de la Emperatriz Viuda dejando una interpretación cargada de elegancia y sensibilidad.
Con 144 personas involucradas en el montaje (entre ellas 17 artistas en escena), más de 150 cambios completos de vestuario diseñados por Stella Maris Müller, más de 850 cristales Swarovski y 50 pelucas realizadas artesanalmente, Anastasia confirma que las grandes producciones todavía tienen un lugar destacado en la cartelera argentina.
Si hay un aspecto a mejorar, es el balance sonoro: en algunos pasajes las voces quedan parcialmente tapadas por la potencia de la orquesta. Sin embargo, se trata de un detalle menor dentro de una propuesta tan ambiciosa como lograda.
Anastasia no solo es uno de los grandes títulos de la temporada: también se ganó un lugar entre mis favoritos. Una puesta soñada, emocionante y deslumbrante que consagra al género y nos recuerda el poder de las grandes historias bien contadas.
Las funciones se realizan los miércoles, sábados y domingos en el Teatro Astral. Durante las vacaciones de invierno, se suman funciones los martes, manteniéndose también las de miércoles y domingos.
Las entradas están disponibles a través de www.plateanet.com.ar y en la boletería del teatro.

























