Por Diego Ortiz
Las películas de superhéroes nos remiten a nuestra infancia y adolescencia, siempre existieron con fanáticos de todas las edades.
SUPERGIRL es la historia de Kara, una joven solitaria que consume mucho alcohol como manera de olvidarse de la soledad y el desamparo en el que se encuentra. No tiene amigos ni parientes cercanos (su primo quiere que vuelva a Krypton), tiene solo un perro que lo encontró de casualidad y la acompaña desde entonces.
Por otro lado, una niña de 13 años presencia el asesinato de sus familiares por parte de Crem, un malhechor que delinque impunemente. Desde ese momento, la niña buscará a una persona que la ayude a tomar venganza y ahí encuentra a Kara, quien le niega cualquier ayuda. Sin embargo otro suceso, la lleva a buscar algo que tiene Crem y ayudar a la niña en su misión, con otra impronta, traje y demostrando sus superpoderes.
La película cumple con la consigna de toda peli de superhéroes, un gran despliegue visual, personajes estrafalarios, peleas fantásticas y alguna cuota de humor (que siempre tienen estas películas). Sin embargo, el film tiene un trasfondo social, ya que el lugar donde están los delincuentes esta arrasado, hay muchas familias en situación de pobreza, muerte y entre los delitos que Crem realiza, se encuentra el de secuestro, encierro y trata de niñas. Esto último le da un tono serio, social y adulto a la trama.
La compañía como modo de seguir un camino de aventuras para una próxima película.

























