Extracto de Adiós (2025) de Emanuel Brunella
ESTRENO NACIONAL
Por Javier Carrizo / @javiercarrizo_cine
La bellísima y emotiva Extracto de Adiós, es un drama romántico atravesado por las penurias de dos jóvenes, en el marco de la sensible realidad Argentina de hoy en día. La presentada por su entusiasta autor en “Fuera de Campo” el pasado año, es un ejemplo de como el más lúcido cine nacional puede provenir desde la producción más independiente, y desde un homenaje al mejor cine posible.
Según el propio Emanuel Brunella en una entrevista con quien suscribe, luego del estreno del film en Cine Gaumont, es fundamental que los/as realizadores/as no pierdan la vitalidad de, con lo mínimo, poder expresar algo, y más en momentos como éste, en el que el poder económico avalado por un sangriento imperialismo, somete cada vez con más fervor e insistencia, a los/as argentinos/as de a pie, y sobre todo a una cultura nacional que sobrevive por medio de destellos de creatividad como el aquí citado.
La historia sigue a Iván y Camila, dos jóvenes de treinta años que se encuentran y desarrollan un vínculo amoroso a partir de la tristeza, el tedio y la desorientación que experimentan en sus vidas. Claro que lo distintivo de ello está en la forma, de modo que su guionista y director apela a los prolegómenos propuestos desde el cine de Jonas Mekas y de John Cassavettes (según Brunella), para narrar esta historia tan caótica como enternecedora, que permite entrever ciertos rasgos de melomanía entre remeras de Dinosaur Jr, y un sweater con el diseño de la mítica portada de Unknown Pleasures, el álbum de Joy Division elegido como el mejor disco debut de la historia. La efervescencia de una juventud que explora sus últimas armas, se detalla alicaída y alcanzada por un presente cruel y desalentador, para aquellos que transitan una Buenos Aires y una Argentina plagada de desesperanzas.
Emanuel Brunella narra el comienzo del film a partir de imágenes fijas que luego se repiten en el transcurso de la obra (en el recurso del documental que más visibilidad tiene en el marco de esta ficción), que en todo momento son acompañadas por un aporte tan experimental como sensible, en la condescendiente y primordial música compuesta por Juan Rouzek para la pieza. Luego de ello, Iván y Camila transitan lugares comunes y conocidos por todos en la gran ciudad, en los que no falta tanto el amor por el cine, como por los vericuetos de una urbe que se percibe desde una desoladora nostalgia. Pero esos espacios que también se comprenden a través de “no lugares” como de medios de transporte urbanos, son construidos por medio de una susceptibilidad tan culta y romántica que tiene como protagonistas a dos personajes que en más de un momento recuerdan a Louis Garrel y Clotilde Hesme en Los Amantes Regulares (2005) del gran Philippe Garrel.
La ópera prima de Brunella distribuida por Kligger Films, no necesita diseñar precisos encuadres para cernirse como un film tradicionalista y “prolijo”, ya que su germen se halla en el realismo ontológico de próceres cinematográficos que no realizaron películas como Alexandre Astruc y André Bazin. La demanda identitaria encuentra en la cámara en mano y en el montaje alternativo el éxito de un proceso que ilusiona y llena de optimismo a la cinefilia nacional, por lo que con tan poco son capaces de cautivar y conmover, estas nuevas voces del cine argentino.

























