Caso 137 (2025) de Dóminik Moll
Por Javier Carrizo
FESTIVAL DE CINE FRANCÉS
Un director ya revisado en el festival de cine francés porteño con La Nuit du 12, llega al otoñal ritual de Recoleta, con otro contexto policial, Caso 137, una brutal exposición de la impunidad por abuso de poder, en el drama thriller que compitió por la Palma de Oro del pasado Festival de Cannes. Plato fuerte de la presente edición.
Se crea una tendencia en el cine de Dóminik Moll, el escenario policial toma el control en las historias del autor, y en este caso el drama y thriller se despliegan en el ambiente policiaco, mediante un impecable trabajo de Léa Drucker.
Stéphanie, agente de policía de Asuntos Internos, es asignada a investigar acerca de un joven gravemente herido durante una revoltosa manifestación en París. La inspectora se remite a las cámaras y a una relevante testigo para unir las piezas del rompecabezas, sin embargo la institucionalidad corrompida por los estratos de poder, ignora las pruebas de Stéphanie.
A través de una acertada narración que tensa en todo momento el relato, Caso 137 manifiesta la brutalidad policial que en la ocasión impregna el tono de la integridad de la obra. Por ello más allá de lo que evidencia el propio film al respecto, mucho antes que eso el hijo de Stéphanie le pregunta a su madre: ¿por qué todo el mundo detesta a la policía?
El procedimiento de Moll de todas formas pierde cierto dinamismo donde los policías investigan a otros policías, pero la solidez de la interpretación de la protagonista sostiene la historia en todo momento.
Una de las extraviadas de la competencia oficial de Cannes, es una de las mejores excusas para visitar esta nueva edición del Festival de Cine Francés.
























