El curioso incidente del perro a medianoche: una de las grandes experiencias teatrales del año
Por Federico Vitale / @pruebapiloto_
El curioso incidente del perro a medianoche vuelve a la cartelera porteña con una propuesta que confirma por qué es una de las obras más originales e impactantes del teatro contemporáneo. Basada en el best seller de Mark Haddon y en la adaptación teatral del dramaturgo inglés Simon Stephens, esta versión dirigida por Carla Calabrese transforma el escenario del Teatro Maipo en una experiencia inmersiva donde el despliegue técnico está completamente al servicio de la emoción.
La historia sigue a Christopher, un adolescente con una forma muy particular de percibir el mundo. Cuando decide investigar la misteriosa muerte del perro de una vecina, inicia un recorrido que lo llevará a descubrir mucho más sobre su familia, su entorno y sobre sí mismo. Lo que comienza como una investigación pronto deriva en una historia profundamente emocionante sobre los vínculos, la diferencia y las distintas formas de percibir la realidad.
Uno de los grandes aciertos de la propuesta está en su concepción escénica. La puesta
encuentra en el trabajo de Tadeo Jones -a cargo de la dirección de arte y la escenografía, un aliado fundamental para construir un espacio dinámico que cambia permanentemente sin perder claridad narrativa. La escenografía, de apariencia minimalista, se transforma a través
de puertas móviles y múltiples recursos escénicos que mantienen el ritmo constante de la acción.
Ese universo se completa con el diseño de iluminación de Gonzalo González, el diseño
sonoro de Eugenio Mellano Lanfranco, los efectos especiales de Seres FX (Germán Pérez), las proyecciones y videos de Giselle Hauscarriaga, la música original de Javier Giménez Zapiola y las coreografías de Agustín Pérez Costa. Lejos de funcionar como un simple despliegue técnico, todos estos recursos conforman un lenguaje escénico propio que acompaña el relato y consiguen algo verdaderamente excepcional: que el espectador experimente la hipersensibilidad y la forma en que Christopher percibe el mundo. Es una
propuesta que no solo se observa, sino que también se vive. Sin embargo, la espectacularidad técnica no bastaría sin la solvencia de su elenco. Los diecisiete intérpretes que integran la compañía, muchos de ellos interpretando múltiples
personajes, realizan un trabajo de enorme precisión y versatilidad que mantiene el
funcionamiento de esta compleja maquinaria teatral.
En ese contexto sobresale la interpretación de Iñaki Aldao, verdadero corazón de la
propuesta. Su entrega física y emocional es descomunal y logra transmitir con absoluta
honestidad la vulnerabilidad, la brillantez y las crisis de saturación de Christopher,
construyendo un personaje profundamente humano y conmovedor. También se destacan Mela Lenoir, que compone una madre atravesada por constantes contradicciones; Andrés Bagg, sólido en el rol del padre; y la propia Carla Calabrese, cuya presencia como narradora guía el recorrido con enorme sensibilidad.
La verdadera fortaleza de la obra radica en el equilibrio entre una puesta visualmente
impactante y un relato profundamente humano. Cada recurso escénico encuentra un sentido dramático preciso, logrando una experiencia inmersiva que emociona tanto
como deslumbra. Allí reside la fuerza de esta propuesta.
Las funciones se realizan los viernes y sábados a las 20 horas, y los domingos a las 19 horas, en el Teatro Maipo. Las entradas se encuentran disponibles a través de
www.plateanet.com y en la boletería del teatro (Esmeralda 443, CABA).

























