Mortal Kombat II (2026) de Simon McQuoid
ESTRENO INTERNACIONAL
Por Javier Carrizo / @javiercarrizo_cine
Mortal Kombat II es una secuela que mejora la apuesta de su antecesora por apropiarse con más fervorosidad el universo del videojuego, aunque ello no sea suficiente para disimular el desliz en su narración.
¿Porque la película dirigida en la ocasión por Simon McQuoid tiene dos protagonistas?
ESTA CRÍTICA CONTIENE SPOILERS
En esta evidente intencionalidad de involucrarse de lleno en el torneo de artes marciales, Rayden, el Dios del Rayo (Tadanobu Asano), Sonya Blade (Jessica McNamee, de Megalodón) y su compañero Jax (Mehcad Brooks), convocan al mismo a Johnny Cage (Karl Urban) y Kitana (Adeline Rudolph). El primero proviene del cine y de la actuación (de hecho lo van a buscar a un set en el que se filma una película clase b, secuencia elaborada que resuena simpática), y la segunda es la princesa de Edenia, hija biológica de la reina Sindel y del rey Jerrod. Tras la conquista de Edenia, Shao Kahn asesinó a Jerrod, se casó con Sindel y adoptó a Kitana, criándola como su hijastra y asesina personal durante miles de años antes de que ella descubriera la verdad y se rebelara.
Ahora bien, ¿cómo se le ocurre a su guionista Jeremy Slater que la historia basada en el videojuego de Ed Boon, John Tobías, Midway, y NetherRealm Studios, pueda desafiar las leyes del paradigma clásico incluyendo a los dos simultáneamente como protagonistas de la producción? Y es un dilema, porque en realidad combina personajes que integran la saga desde el juego “Mortal Kombat I (1992)” (como lo es el caso de Johnny Cage), y otros desde entregas posteriores (como es el caso de Kitana). Finalmente, Jeremy Slater decide dar inicio con los hechos que motivaron la venganza en Kitana, pero no lo negocia con el protagonismo que realmente le otorga en ciertas decisiones narrativas detectadas en pleno comportar del mecanismo: Johnny Cage es a quien van a buscar y además cumple con el rechazo a la llamada, acción diseñada como instancia del camino del héroe, en el que el protagonista (muy livianamente para la ocasión), se opone a introducirse en el conflicto dramático que implica ir a dejar la vida por salvar la Tierra del oscuro régimen de Shao Kahn.
A su vez, la verdadera motivación del protagonista está mucho más presente en Kitana: quiere vengar la injusticia por la que atravesó tanto ella como su familia. Así que evidentemente Slater lidia con un inconveniente para resolverlo. Pero Simón McQuaid brinda una buena referencia en escena (con dudosa utilización quizás de la inteligencia artificial para la recreación mimética de un escenario de combate tomado del videojuego), y se percibe una mayor identidad dado que transmite ese mundo con integridad.
Uno tras otro se reconocen los combatientes, muchos de las entregas posteriores, aunque con Scorpion (Hiroyuki Sanada), Sub Zero, y Kano, se equilibran las participaciones con los de la primera parte. En definitiva y por intuición de quien suscribe, Mortal Kombat II es una película que va a gustar tanto a jóvenes y adultos, pero sólo por adaptar con más fidelidad los conceptos que conforman su ecosistema contextual, a comparación de su primera parte cinematográfica.
FICHA TÉCNICA:
Título original: Mortal Kombat II
Año: 2026
Duración: 116 min.
País: Estados Unidos
Género: Acción. Comedia | Artes marciales. Secuela. Videojuego
Dirección: Simon McQuoid
Guion: Jeremy Slater. Videojuego: Ed Boon, John Tobias, Midway, NetherRealm Studios.
Reparto: Karl Urban, Adeline Rudolph, Jessica McName, Josh Lawson, Ludi Lin, Lewis Tan, Damon Herriman, Tadanobu Asano, Hiroyuki Sanada, Joe Taslim, Mehcad Brooks, Chin Han, Tati Gabrielle.
Música:Benjamin Wallfisch
Fotografía:Stephen F. Windon
Compañías: New Line Cinema, Atomic Monster, Broken Road Productions, Fireside Films. Distribuidora: Warner Bros.
























